lunes, 17 de febrero de 2014

Difícil salida

Cuando se pierde algo que se quiere aún quedan muchas cosas.
Cuando se pierde mucho que se quiere aún queda alguna cosa.
Pero cuando se pierde todo lo que se quiere ya no queda nada.

Ésto no es cierto del todo.
Siempre queda algo.
Y si no, queda el futuro. No se puede perder nada del futuro.

Lo difícil cuando se ha perdido todo lo que quieres es ver el futuro como algo atractivo, una oportunidad, un papel en blanco en el que poder escribir lo que se quiera.
Es más fácil verlo como una prolongación eterna del doloroso presente.
O no verlo.

Y realmente casi nunca se pierde todo, pero basta perder algo que quieres mucho para sentir que lo has perdido todo.
Y no hay mucha diferencia.
¿De qué sirve lo que te quede si eres incapaz de disfrutarlo, sentirlo, verlo?.
¿Si no te alivia el sufrimiento?.

La realidad es que te encuentras atrapado en un presente de dolor con un montón de cosas que no te sirven para nada, entre el cruel e irreparable pasado y el invisible y descorazonador futuro.

Difícil salida.

moumell